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La Coctelera

Categoría: Antigua

La grandeza de ser dios

Príapo era hijo del dios de la naturaleza, Dionisio y Afrodita, diosa de la belleza. La diosa Hera creyó que el niño sería demasiado hermoso, así que tocó el vientre de su madre para que el niño naciera con un inmenso pene siempre erecto. Cuando el niño creció se dedicó a corromper a todas las jóvenes de su patria que soñaban con el, aunque tenía ciertos problemas por el desmesurado tamaño de sus atributos.

La mitología nos cuenta que Príapo compitió con el asno del sátiro Sileno sobre el tamaño de sus respectivos miembros viriles. Príapo resultó ganador ya que su miembro viril era mucho mayor.

En la antigua Roma, si el marido no tenía el suficiente vigor para consumir el matrimonio en la noche de bodas, la religión exigía que la mujer consumara el coito con una imagen del dios.

Josep Alegret

Podeis leer la "Oda a Príapo" de Jota Siroco

Nudo Goriano

Los frigios estaban en plena guerra civil a causa de la elección de su rey. Como no se ponían de acuerdo fueron al oráculo para que les aconsejara. EL oráculo les dijo que debían coronar rey al primer hombre que pasara montado en un carro. En ese instante vieron al hortelano Gordias que conducía su carreta. Gordias fue coronado rey y ofreció su carreta al dios Zeus para agradecerle su proclamación, la carreta fue atada a un poste con un gran nudo y el oráculo pronostico que quien desatara el nudo gordiano sería el dueño de Asia Menor. Cuatro siglos después, periodo en que el nudo no había logrado desatarlo, apareció en el templo un joven llamado Alejandro Magno que lo intentó sin éxito, entonces Alejandro desenvainó su espada y de un solo tajo corto el nudo.

Si queréis leer algún libro sobre el Nudo Gordiano, os aconsejo una opbra de teatro cómica sobre el tema y un libro que cuenta la historia de este famoso nudo.

Pompidou, Georges, El nudo gordiano, Sociedad Hispanoamericana de Ediciones y Distribuciones, Madrid, 1975.

Selles, Eugenio, El nudo gordiano : drama en tres actos y en verso, La novela cómica, Madrid, 1919.

212 anécdotas de la antigua Grecia, HyV

Josep Alegret

La primera huelga de la historia

El primer indicio de huelga que tenemos nos traslada al mes de noviembre del 1166 a.C., durante la construcción de la tumba de Ramsés III (en la fotografía) en el Valle de los Reyes, momento en el que los trabajadores y artesanos de esta obra iniciaron una huelga. El principal motivo de esta huelga fue la falta de alimentos, que llevaban dieciocho días sin llegar, ya que habían sido robados por el gobernador de Tebas y sus secuaces.

Los trabajadores del faraón dejaron de trabajar y se dirigieron al Rameseo, donde descansaban los restos de Ramsés II, lugar donde también se encontraban los graneros. Los obreros cansados, sedientos y hambrientos amenazaron con dirigirse directamente al visir y al faraón.

Los funcionarios del templo, atemorizados por las amenazas, decidieron distribuir la comida que los obreros les exigían, correspondientes a la ración mensual. Tras obtener lo que buscaban, los obreros y artesanos volvieron a la necrópolis y siguieron trabajando.

Si queréis leer algo sobre el Egipto de los faraones, os recomiendo algunos libros que pueden resultaros interesantes:

Donadoni, A. M., El Valle de los Reyes, Atlantis, 1989.

Serrano Delgado, J. M., Textos para la historia antigua de Egipto, Cátedra, Madrid, 1993.

Vercoutter, Jean, Egipto, tras las huellas de los faraones, Aguilar, Madrid, 1989.

Yoyote, Jean, Los tesoros de los faraones, Destino, Madrid, 1963.

Josep Alegret

Parra, J. M., La primera huelga de la historia, en el Egipto de Rameses III. En: “HyV”, Julio de 1997.

La muerte de Arquímedes

El cónsul romano Claudio Marcelo, fue enviado a Sicilia para reconquistar la ciudad de Siracusa durante la segunda Guerra Púnica (219-201 a.C.). Esta ciudad tenía unas buenas defensas, ya que en ella vivía Arquímedes (287-212 a.C.) y entre la maquinaria de guerra contaban con dos invenciones que se le atribuyen a éste matemático y geómetra griego, estamos hablando de la catapulta y de un sistema de espejos y lentes que incendiaban a los barcos enemigos al concentrar los rayos del Sol sobre ellos. Tras tres años de guerra las legiones romanas consiguieron tomar la ciudad y Marcelo permitió a sus tropas saquear la ciudad, pero ordenó que no mataran a Arquímedes. Un legionario llegó a un jardín donde se encontraba el sabio estudiando las figuras geométricas trazadas en la arena. Arquímedes no sabía que la ciudad había sido tomada, y al ver al legionario gritó “¡No me pises las figuras!”. El legionario, que no sabía como era Arquímedes lo atravesó con su espada.

Si queréis leer algún libro escrito por Arquímedes, para que podáis comprender más lo que opinaba este peculiar presidente que tuvo Estados Unidos, os aconsejo alguna de estas publicaciones:

Arquímedes, Tratados, Gredos, Madrid, 2005.
Arquímedes, Archimède, Belles Lettres, Paris, 1970.
Arquímedes, El método, Alianza, Madrid, 1986.

Otros libros recomendables sobre la segunda Guerra Púnica son:

Antonella, Tedeschi, Lo storico in parola : Livio, Scipione l'Africano e le tecniche dell'argomentazione, Edipuglia, Bari, 1998.

Silio Italico, Cayo, La guerra púnica, Akal, Madrid, 2005.

Múñoz, Francisco, Roma contra Cartago, Historia 16, Madrid, 1985.

Hoyos, B., Unplanned wars : the origins of the First and Second Punic Wars, Walter de Gruyter, Berlin, New York, 1998.

239 anécdotas de la antigua Roma, HyV