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La Coctelera

Categoría: Medieval

Piratería recomendada

Cuando los impuestos no cubrían todas las necesidades económicas de la corona, muchos monárcas fomentaban la práctica de la piratería. Ramón Berenguer III, conde de Barcelona, saqueó Mallorca e Ibiza en el siglo XI para poder incrementar sus arcas. Tres siglos más tarde, Pedro IV el Ceremonioso, rey de la corona Catalanoaragonesa, se especializó en atacar a las naves barberiscas y en el comercio de esclavos desde Barcelona.

La castaña medieval

En la Edad Media, entre las clases populares, se consumía gran cantidad de castañas, el motivo de este consumo era sobretodo el precio, la facilidad de encontrarlos y su alto valor nutritivo.

Había muchas formas de cocinarlas: maceradas en agua caliente, asadas, hervidas, fritas o tostadas; enteras, en puré o en forma de harina con la que se hacía pan o sémola. Si no se consumían al instante, podían conservarlas secándolas al sol o bien ahumadas.

Este sistema de conservación de los frutos se extendió a otros. Para la fruta fresca se seguían dos métodos distintos: en primer lugar se almacenaban en lugares con una buena ventilación. El otro método era conservar el fruto dentro de un recipiente cerrado herméticamente que favorecía su secado.

Sin embargo, exceptuando las castañas, la fruta era una comida muy poco frecuente en la Edad Media; el motivo era que se consideraba un gran lujo con que enriquecer la mesa.

Josep Alegret