Google es una herramienta accesible desde Internet que consultan millones de usuarios cada día en todo el mundo. Actualmente creo que esta empresa todavía no es un riesgo para el mercado, pero que si se deja crecer sin control, algún día podría llegar a convertirse en un monstruo. Imagínense que esta empresa como ya es habitual en ella sigue comprando sin ninguna barrera que lo impida todas aquellas empresas que en un futuro podrían llegar a hacerle sombra, o simplemente el hecho de comprar una empresa para tener a un empleado que no rehusó una oferta de empleo de esta. Google es una máquina de hacer dinero, aunque tenga errores intenta solaparlos de las maneras menos ortodoxas. He aquí el caso de un ciudadano español que publicaba en un blog trucos de Google. Este hombre llevaba tres años escribiendo, hasta que dejo de hacerlo y en su última publicación después de un año sin escribir nada contaba que era porque lo había fichado Google.

Debemos permitir que una empresa que domina el 50% del mercado mundial de buscadores, siga creciendo hasta tal punto que no tenga competidores o que los estados empiecen a querellarse contra ella. Recordaran todos el caso que enfrentó a Bill Gates con Estados Unidos o con la Unión Europea por su famoso monopolio. La pregunta es si debemos llegar hasta el mismo punto que se llegó con la empresa Microsoft o debemos evitar que llegue hasta ese punto.

Mi condición de estudiante joven que usa frecuentemente Google, es que una empresa de estas características esta bien que exista en el mercado, pero que se le deben poner unos límites para que no se haga con el dominio mundial. Además debo añadir que siempre es bueno que exista una competencia, pues de ese modo se logra que las empresas rindan más e investiguen para dar nuevos y mejores servicios a los ciudadanos, como una manera de tener una motivación que te haga ir a más.

Espero que Google siga ofreciendo buenas herramientas, pero que nunca llegue a convertirse en un monstruo capaz de gobernarnos a todos y a nuestros gobiernos, porque sería la ruina de la sociedad. No queremos un totalitarismo impuesto por dos personas que antepongan sus intereses a los del resto de la población mundial. Para ello los gobiernos deben controlar el crecimiento de Google e impedir que por si sola se convirtiera en ese monstruo que nadie desea que se convierta.

Josep Alegret